TIME TO DIE – 03

TIME TO DIE

TIME TO DIE – 03 es una saga de “Micro-Relatos” de suspense Espero os guste y os mantenga intrigados. Aquí el tercer capítulo, con cuatro capítulos cortos.

CAPÍTULO 1

3.1 PLANEANDO

La policía estaba totalmente desconcertada. Todos los medios tecnológicos que intentaban utilizar no sólo para deshabilitar la web, sino los que utilizaban para interceptar las comunicaciones que los familiares y amigos, tanto de los que estaban siendo los depredadores como del entorno de Silvia, no funcionaban.

Sin duda alguna, los tipos esos eran unos hacker de primer nivel. Todo se precipitaba tan rápidamente y los trámites burocráticos solicitando ayuda tanto de otros departamentos como externos, lo hacían inservibles.

¡Aquello era una cacería! Todos los familiares iban acosándose entre ellos, intentando encontrar respuestas a los múltiples planteamientos y solicitudes que pedían cada uno de los siete participantes. De alguna manera, fuese casualidad o por ayuda de los creadores de la web, cada uno había encontrado una forma de comunicarse con su entorno.

La expectación iba creciendo entre la audiencia, posicionándose cada uno según su forma de ser, creencias o algún tipo de puto raciocinio que aquello les hacía inclinarse hacía uno de los lados.

Silvia en cambio, se había transformado. Dejó de ser una estúpida miedosa, a asumir que debía convertirse en una moderna “Assassins”.

Alquiló una habitación en un hostal que no llamara mucho la atención y con absoluta tranquilidad y cuidado, fue estudiando concienzudamente a cada uno de los siete participantes.

Tenía cierta habilidad para observar y estudiar a la gente y evidenciar, la forma de actuar ante determinados hechos. Cosa que en estos momentos, era claramente un gran hándicap para sus perseguidores.

Una cosa tenía cada vez más clara. No se trataba de ganarle a los siete integrantes del juego. Tenía que ganarles también, a los creadores de dicho juego.

Todos daban por hecho que se limitarían a encontrarse y simplemente matarse. Pero ella pensaba más allá. Ella, no sólo ganaría el juego, sino que lo haría de tal manera que la policía, no podría acusarla de ningún asesinato.

¡Eso si era ganar!

Su plan no era el de huir, sino todo lo contrario. Los atraería hacia a ella y diseñaría un plan para cada uno, cuyo final les llevaría a morir, sin que ella les pusiera un dedo encima. Creando una duda razonable sobre su implicación en cada echo.

Al anochecer salió a despejarse un rato. Caminaba segura, sin miedo alguno a encontrarse con alguno de ellos. Su confianza crecía por momentos y ahora, sabía que esa preocupación aún era pronto.

Entró en un bar y se sentó en la esquina de la barra, tras pedir un café. Detrás, sentados en una mesa cuatro hombre de mediana edad, mantenían una discusión sobre una noticia que estaban dando por la televisión.

Por lo visto la policía había detenido a un presunto violador y discrepaban de sí un echo así, esa persona merecía simplemente ser encarcelado.

Uno de ellos el mayor de los cuatro, exponía claramente su opinión al respecto. Y afirmaba no dudar en matar a una rata así, si en algún momento alguno se cruzara por delante.

Silvia se quedó pensativa. Acababa de encontrar, cual sería su primer método para eliminar a uno de ellos.

CAPÍTULO 2

3.2 SÓLO QUEDAN SEIS

Silvia esperó a que el hombre se marchara y lo estuvo siguiendo sigilosamente, hasta que éste entró en un portal. Desde fuera, podía verse las plantas del edificio a través de una ventana que había en cada una de ellas. Se mantuvo atenta hasta que de pronto, en una se encendió la luz.

En el bar escuchó que le llamaban Carlos. Así que ya sabía donde vivía, la planta del edificio en la que estaba su piso, su nombre y mañana, cuando fuera de día y llamara menos la atención, buscaría la forma de colarse en el edificio y buscar en el buzón su nombre completo.

Para poder llevar a cabo, eso que también sabía hacer, ¡Buscar datos sobre él y hacer un perfil!. Ya estaba ideando su plan. Que no era otro que elegir de entre los siete participantes, el más idóneo para llevar a cabo lo que tenía en mente.

Lógicamente tenía que engranar, muchas de las casualidades que conllevaba lo que estaba ideando. Pero ese era su reto, y la forma de demostrar su astucia ante las circunstancias en la que se encontraba.

Por otro lado, los siete participantes y sus familiares, buscaban arduamente el paradero de Silvia. Ésta decidió que había llegado el momento de ponerse en contacto con su familia y amigos. Pero no podía confiar en que entendiesen, por muy detalladamente que lo hiciera, cuales eran sus planes.

Así que no tuvo más remedio que utilizar a su propio entorno, de la forma que mejor consideró, para que hicieran sin ser conscientes de ello, lo que en cada momento consideró debían hacer. Cosas como que fuesen informando o comunicando, a determinadas personas o en sitios concretos, cierta información que ella les transmitiese.

Y eso fue lo que hizo. Tras elegir al más adecuado de entre los siete, fue llamando a determinadas amigas o familiares indicándoles que fuesen haciendo público, dentro de un entorno privado, sutil información sobre dónde podría ella encontrarse.

La idea era, que el mensaje sólo le llegara al entorno de la persona elegida. Para que éste y sólo éste, fuese en su busca. Por otro lado, había comenzado a analizar la rutina del hombre que encontró en el bar.

Una vez llegado el momento, todo debía estar preparado. Y lo más importante, debían darse las circunstancias que estaba intentado crear.

El plan era simple. El elegido daría con ella en el momento y lugar planeado. Donde supuestamente se toparía con el hombre del bar y tras una actuación brillante, convencer al hombre de que un tipo la había intentado violar pero que consiguió zafarse de él y que ahora la perseguía.

Entonces el participante elegido aparecería e iría a por ella, y Carlos simplemente haría lo que tanto iba pregonando. Se encararía con él y acabaría con su vida, mientras ella huía de allí.

A los pocos días, su plan iba transcurriendo tal cuál lo pensado. Y cuando llegó el momento en el  debía suceder su precisa artimaña, todo ocurrió con absoluta sencillez.

Sergio, que era el nombre del participante que ella había elegido, apareció justo donde ella predijo. Tras él haber ido obteniendo, la información a cuenta gotas y manipulada, que Silvia fue filtrando.

Cuando sus miradas se cruzaron en esa calle lúgubre, un escalofrío les recorrió a ambos por dentro. Y tras unos segundos, él se abalanzó hacia ella con una ferocidad brutal.

Silvia salió corriendo en dirección a un cruce que daba a otra calle y en donde debía toparse con Carlos y, ¡fue así como sucedió!. Al verlo ella empezó a llorar y gritar, diciéndole que un tipo la había intentado violar, pero que había escapado y la estaba persiguiendo.

Carlos miró al frente y sacó una navaja de su bolsillo. Al instante, Sergio apareció doblando la esquina y se dirigía hacia él corriendo. Y justo cuando pasaba junto a Carlos, éste le clavó la navaja mientras le gritaba e insultaba.

Sergio sintió un fuerte pinchazo en la espalda, se giró mirándolo pero sin dejar de correr. A los pocos metros un dolor le sobrevino, haciéndolo caer al suelo. Cosa que aprovechó Carlos para arrodillarse junto a él y como un poseso, apuñalarle una y otra vez. Hasta que Sergio quedó tumbado boca abajo agonizando.

Cuando Carlos se incorporó y empezó a buscar con su mirada a Silvia, ésta ya había desaparecido. Lo vio normal, ya que corría asustada de un violador y él se sentía como un héroe por haberla salvado de semejante indeseable.

Había caído el primero. ¡Ya sólo quedaban seis!

CAPÍTULO 3

3.3 TODO VALE

La noticia de la muerte de uno de los participante del juego corrió como la pólvora. La web echaba humo, la gente se conectaba casi las 24h al día. En el apartado chat, incluso iban haciendo apuestas.

Todos pensaban, policía y familiares, que aquello no había sido una simple casualidad o un error por parte del hombre al pensar que se trataba de un violador pero, no podían demostrar nada aún.

Silvia ya en la habitación del hostal, se mostraba fría. Su plan calculado, había tenido el resultado esperado. Aunque para ello, una persona inocente había tenido que asumir una responsabilidad y culpa, ajena a sí misma. Pero eso, no le importaba. Había conseguido llevar a cabo su plan y lo mejor de todo, ya había uno menos.

Recogió su mochila y salió en busca de otro sitio donde instalarse y preparar el siguiente paso.

Los demás participantes tras la noticia de la muerte de uno de ellos, quedaron algo aturdidos. No iba a ser tan fácil como lo habían imaginado. Silvia estaba participando y sabía como jugar.

Dos días tardó Silvia en dar señales a sus amistades. Como había echo anteriormente, sólo les decía lo que ella consideraba conveniente para llevar acabo su siguiente paso.

En ésta ocasión y tras ver lo bien que le había salido su primer plan, decidió subir la apuesta. Estaba pensando como hacer enfrentarse a dos de ellos. En el peor de los resultados, al menos uno moriría pero con suerte, quizás pudiera acabar con los dos de un plumazo.

De nuevo los eligió, según pensaba ella tras evaluar la información que tenía de cada uno, a los que consideró los dos mejores candidatos.

Nuevamente su plan era básicamente sencillo. Empezó a filtrar su posible ubicación al entorno de los dos elegidos de tal forma, que sin mucha dificultad sembró la semilla de verse entre ellos como enemigos. Al fin y al cabo, sólo uno podía ganar y en realidad, sí eran rivales.

La tensión entre los familiares fue in crescendo. Hasta tal punto, que tuvieron algún que otro enfrentamiento aislado. La policía se veía incompetente ante la situación que se iba creando. Empezaron a rodar las primeras cabezas de los responsables, por su incapacidad para solventar la situación.

Poco a poco el plan ideado por Silvia iba germinando, teniendo el visto bueno por parte de los dos elegidos. Básicamente lo que les propuso fue la posibilidad de que uno de ellos, el que quedara con vida tras un enfrentamiento entre ambos, tendrían la oportunidad de verse cara a cara con ella. Y que la suerte, se decantase entre ambos y decidiera quien ganaría.

Pero, el juego se trataba de inteligencia. Y no había cabida para una lucha honesta. Todo se podía y debía ser utilizado para su propia conveniencia incluso, la mentira y el engaño.

Ella no tenía intensión de cumplir con el trato que estaba proponiendo. Su verdadera intención era, que ambos se mataran mutuamente. Nuevamente, sin que ella se manchara las manos de sangre.

CAPÍTULO 4

3.4 UNA VÍCTIMA INOCENTE

Ambos habían aceptado inocentemente. Sabían que debían enfrentarse antes entre ellos para tener la oportunidad de acabar con Silvia.

Lo habían asumido sin tener en cuenta la posibilidad de estar siendo engañados. Quizás, porque temían mucho más, las consecuencias que tendrían el no llegar a cumplir con la misión de acabar con Silvia.

Lo más fácil ya estaba echo, ahora debía idear un plan para que ambos muriese en su enfrentamiento sin que ella asumiera ningún papel.

De pronto, como un flash algo se le pasó por la mente. Los seguidores de la web, las posturas estaban divididas y cada uno tenía, como su pequeño club de seguidores.

Y Silvia no era ajena a ello. Nuevamente el plan que empezaba a desarrollar, se llevaría por delante a otro inocente, ajeno a aquel disparate. Pero los escrúpulos, ya no era algo que la horrorizara.

Lo más importante era ella y los daños colaterales era algo a asumir, sin mostrar reparo o aprensión.

Comenzó a indagar sobre las personas que mostraban estar a favor de ella. Y sabía que entre algunos de esos seguidores habría alguno, especialmente un hombre, que podría manipular para llevar a cabo lo que ya planeaba.

Las siguientes horas estuvo dedicada a indagar y palpar, quién estaría dispuesto a matar por ayudarla. Tenía claro, que mostrarle ciertas insinuaciones y prometerle algún tipo de recompensa sentimental, era algo a explotar.

No le hizo falta mucho tiempo para encontrar a la persona ideal. Un pobre chico muy manipulable y que mostraba unos sentimientos muy evidentes hacia ella.

Así que por privado y con el consabido entusiasmo que al momento demostró el chico, lo convenció rápidamente para que en secreto, acudiera en su busca y llevar a cabo su súplica.

En tan sólo 4 días, había consolidado su plan y todo estaba ya dispuesto para llevarlo a cabo pero, aunque no tenía dudas de que los dos jugadores, habían asumido sin tener ninguna duda y sin tener intención de engañarla, lo que ella les propuso, si que las tenía por parte de los familiares y amigos de ambos.

Así que no podía asumir demasiados riesgos y que todo su plan fracasara. Por lo que a última hora y ésta vez, haciéndolo en contacto directo con ellos, cambió la ubicación de donde iba a tener el encuentro. Citándolos en otro lugar, sin darles tiempo a poder planificar nada.

Recibieron la noticia sin poner demasiadas trabas y aceptando el cambio de última hora sin más.

Ella y Raúl, el chico inocente que había convencido para que la ayudara, se encontraban ya escondidos en la nueva ubicación. Observando cualquier movimiento sospechoso de la gente.

Al poco tiempo, los dos jugadores se encontraron cara a cara en el lugar elegido por Silvia. Mirándose ambos fríamente, podía intuirse la tensión que allí había.

Raúl tenía la consigna de una vez uno de ellos matara al otro, él debía aparecer por sorpresa y eliminarlo. Lo que Raúl no sospechaba era, que Silvia tenía también otro plan diseñado para que él también muriera y no quedar como testigo, de las artimañas que había creado.

Sin mediar palabra, los jugadores comenzaron una lucha cuerpo a cuerpo. Ambos habían llevado consigo, alguna que otra arma blanca. Y tras una lucha agónica, en la que ambos estaban sufriendo heridas por las armas que tenían, uno de ellos consiguió clavarle un cuchillo en el corazón al otro. Cayendo fulminado contra el suelo sin vida.

Cuando el ganador, cansado y herido se sentó en el suelo a recuperarse, Raúl apareció por detrás asestándole un golpe tremendo en la cabeza, que hizo que éste muriese en el acto.

¡Ya está! Le gritaba Raúl a Silvia. Ya lo he matado, ya no tienes que temer nada.

Pero Silvia ya no se encontraba allí, al igual que hizo la vez anterior, ella se había ido del lugar dejándolo sólo y abandonado.

Tardó tiempo en comprender Raúl, que había sido engañado por Silvia. Estando ahora él allí sólo y sin saber dónde encontrarla.

Pero lo que nunca había podido imaginar, fue lo que sucedió en ese momento. Poco a poco fueron llegando familiares de los dos participantes muertos. Silvia se había encargado de hacerles llegar no sólo la nueva ubicación donde habían tenido el encuentro, sino que también les puso al tanto de que Raúl, le había ayudado para acabar con ambos.

Era predecible que ocurrió en ese momento. Ambas familias, al verlos a ambos tirados en el suelo muertos junto a Raúl, volcaron toda su furia contra él, acabando con su vida.

¡Ya sólo quedaban cuatro!

Iván A.

TIME TO DIE – 04

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