TATUADO A LÁPIZ

Soñé con imposibles
y para creérmelo me lo tatué.
Me negué a escuchar
a todo aquel
que intentó hacérmelo ver.

Sólo quise escuchar aquello
que únicamente mi corazón quería.
Cegado por un amor obsesionado,
tan sólo conseguía ver
lo que yo sólo quería creer.

Pero el tiempo cada vez
más difícil me lo ponía,
teniendo consciente que inventar
aquello que cada día,
más claro yo lo sentía.

Me lo tatué para impedir,
ser imposible no poderlo lograr.
Pero fue un tatuaje hecho a lápiz,
y el borrarlo hoy por fin pude conseguír.

Iván A.

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Tatuado a lápiz

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