Archivo por meses: noviembre 2018

UNO MÁS

Uno Más

UNO MÁS

Hoy volví a cruzarme con ella
pero ésta vez fue algo distinto.
En ésta ocasión ella
no continuó su camino
tras cruzarnos las miradas.

Hoy se paró a escasos metros
manteniéndose de espalda a mí.
Esperando a que por fin yo
hoy tomase la iniciativa.
El momento se hizo eterno
y parecía no tener fin.

Pero no lo hice y la dejé partir.
Otra vez no me atreví
a decirle lo que ella a mí
me hace por dentro sentir.

                        Iván A.

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PARA QUÉ SOÑAR

Para qué soñar

PARA QUÉ SOÑAR

Quiso soñar, aunque tan sólo fuese una vez y por estar, ya cansado de deambular por días aciagos y convulsos, arriesgarse no sin creer, que quizás eso le conllevará, a condenarse a una locura aún mayor, imaginar cómo podría ser, una mañana sin tormenta, sin la oscuridad patente, que ya tenía creada en su propio universo.

Pero, quedaban ya tan olvidados  esos recuerdos. Que tenía primero que volver a aprender, cosas tan simples, como el sonreír. Su tez, hacía ya mucho tiempo, se había vuelto tan reseca y mustia, como descortés, su conducta hacia con los demás.

Tan arraigada, tenía ya esa forma de vida y talante, que el simple hecho, de imaginarse lo contrario, le irritaba. Muchos eran los adjetivos, con los que la gente le dispensaban a diario y el tener, que esforzarse para cambiar eso, aún hacía, que lo odiara más.

De pronto, se sorprendió a sí mismo, viéndose en esa lucha interna que tenía, entre su deseo más interno y la razón, de su ahora. Y comprendió  cuanto esfuerzo supondría tener que empezar a tolerar, comprender, compartir, respetar… pensó, que nada merecía tal esfuerzo. No era tan sólo eso, ¿es qué acaso alguien lo mereciera?

Hizo, como hace la mayoría, de la gente que le rodeaba. Olvidar aquel recuerdo, que le había brotado y hacer, como si nada hubiese pasado. ¿Qué podría él cambiar, que algún otro no lo hubiese ya intentado?

Dejó que de nuevo, el conformismo lo impregnara, de falsos deseos banales. Que los gruñidos, se antepusieran a cualquier contestación o conversación, que tuviera. ¿Para qué soñar, si sólo conllevaba sufrimiento?

El mundo y ahora soy yo, y no el personaje imaginario quien habla, no podemos permitir, que se siga nutriendo de sueños truncado, que sólo lleven a la desesperanza. El mundo y su gente, merecen recibir lo mejor de cada uno. Tú, que me estás leyendo, ¿por qué tendrías que odiarme si ni siquiera me conoces?

La Vida, sólo puede cambiar, desde nuestro propio interior. Yo no digo, que tengas que saber que hacer en cada momento. Sólo digo, que si intentamos aportar, lo mejor de cada uno, sea más sencillo encontrar, la felicidad. Ya que estaremos, sembrando éste mundo de ella.

Iván A.

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Vida amarga

YA NO QUEDA NADA (Narración)

En esta ocasión se trata de una poesía narrada por la bellísima voz de Diaz Anula.

El título del poema “Ya No Queda Nada” de Iván A. Saavedra Reina.

Os invito a pasar por el canal de Díaz Anula en YouTube.

YouTube – Díaz Anula

Ya no queda nada

Escuchar el poema

 

DILEMA MORAL

Dilema Moral

Se te plantea el siguiente dilema Moral:

Estás conduciendo tu coche biplaza, en una noche de tormenta terrible. Pasas por una parada de autobús donde se encuentran tres personas esperando:

1. Una anciana que parece a punto de morir.

2. Un viejo amigo que te salvó la vida una vez.

3. El hombre o mujer perfecta de tus sueños.

¿A cuál llevarías en el coche, habida cuenta que sólo tienes sitio para un pasajero?.

Piensa la respuesta antes de seguir leyendo.

Este es un dilema ético-moral que una vez se utilizó en una entrevista de trabajo.

Podrías llevar a la anciana, porque va a morir y por lo tanto deberías salvarla primero; o podrías llevar al amigo, ya que te salvó la vida una vez y estas en deuda con él. Sin embargo, tal vez nunca vuelvas a encontrar al amante perfecto de tus sueños.

El aspirante que fue contratado (de entre 200 candidatos) no dudó al dar su respuesta.

¿Qué dijo?

Simplemente contestó: “Le daría las llaves del coche a mi amigo, y le pediría que llevara a la anciana al hospital, mientras yo me quedaría esperando el autobús con la mujer de mis sueños.”

Anónimo(ver video)