CEDA EL PASO

¿Os he contado alguna vez, aquella ocasión en que le metí con la puerta del coche en toda la cabeza a un Guardia Civil?.

Pues veréis la cosa fue sin querer por supuesto pero, como que al final terminé con una multa en mi bolsillo y es que creo, que mucha gracia no le tuvo que hacer pero coño, no fue intencionado jajajaja.

Bueno os cuento. Estaba justo llegando a un ceda el paso para incorporarme a la autovía. Y quiero recalcar lo de “Ceda el Paso”, ¿vale?. Pues bien, cuando justo llegaba al “Ceda el Paso”, me percaté que un poco más adelante había una patrulla de Guardias Civiles y no digáis que no, todos nos ponemos nervioso por muy seguro que estemos de llevarlo todo en regla y en perfecto estado y pensamos que nos van a paran seguro.

Pues allí que voy reduciendo la velocidad, porque repito, se trata de un “Ceda el Paso” y no de un stop. Por lo que al ver que aunque por el mismo carril que voy a incorporarme viene un pequeño camión, éste viene bastante lejos y a una velocidad muy reducida. En fin, que no vi peligro alguno para hacer la incorporación. Y todo fue hacerla, que rápidamente levanta la mano uno de los Guardias y me indica que me eche a un lado.

Si es que lo veía venir. Puse el intermitente y paré unos metros por delante de ellos. Al momento se acercó uno de ellos, hizo una inspección rápida al interior del coche y me dice :

– ¿Cree usted que la incorporación la ha hecho correctamente?

– Y yo le contesto. ¿Yo pienso que si?. La señal que hay es de un Ceda el Paso. Yo he reducido la velocidad, hasta el punto que tenía metida la 2° marcha.

– Sí es cierto, no es un Stop. ¿Pero no ha visto el camión?.

– ¡Claro que sí!. Pero no sólo estaba lo suficientemente lejos como para que no tuviera que frenar él, sino que va bastante lento. Es más, miré.  Y haciendo un gesto con la mano para que mirase detrás de él, justo al girarse pasa el camión.

– ¡Ve usted!. Acaba de pasar, por eso le digo que venía lo suficientemente lento como para haberle causado algún tipo de peligro en mi incorporación.

Tiene usted razón me contestó. Añadiendo, venga continue. Y tras arrancar el coche y meter la marcha para proseguir, me dice.

– Un momento. ¿Lleva usted todo los papeles en regla?.

– SÍ señor.

– Vale, pues déjeme comprobarlo y si es así, puede usted continuar. Déjeme los papeles para comprobarlo.

En fin, que abrí la guantera del coche, cojo los papeles y se los doy por la ventanilla. Y justo al intentar cogerlos, se le escapa y caen al suelo. Pues bien, doy por echo que él se agacharía hará recogerlos. Pero no, el tipo se queda parado mirándome. Y tras unos segundo viendo que no hacía ningún ademán de agarrarse, pienso que he de ser yo quien los recoja. Y es aquí donde llega el momento crítico de la historia!. En el preciso instante que abro la puerta para recogerlos del suelo, él se agacha para hacerlo. Con la mala suerte que al coincidir con la apertura de la puerta, le doy con ésta en toda la cabeza. Ay, ay, ay…ay ay, ay. Tremendo porrazo que recibe en toda la cabeza. Yo, si ya tenía dudas sobre si me iba a dejar marcharme tras ésto, estaba claro que desde ese momento había comprado todas las papeletas para que no fuese así.

Dicho y hecho. El tío se levanta con muy maña leche, coge los papeles, me dice que espere y se va para su coche Patrulla a hacer las pesquisas necesarias para comprar que todo estaba en orden.

Efectivamente lo estaba, por consiguiente por ahí no iba a pillarme. Pero aparece y me entrega un papelito, se trata de una multa de 200 Euros. El motivo, ya que no tenía otro y hacerlo no sé, como ¿Agresión?. Supongo que él mismo consideró que eso sería desproporcionado. Así que me la impone por hacer (creo que puso algo así como) incorporación temeraria a la autovía. ¿Incorporación temeraria? ¡y una leche!. Si él mismo consideró al principio que no. No sé si fue porque le cabreo. Pero se ve que el portazo a la cabeza gracia le hizo poca.

Y eso fue todo. Por algo totalmente ajeno, fortuito y sin intención, me marche de ahí con la multita. ¡Cosas que me pasan!. Si es que tengo una suerte…

Iván A.

La Estación De Tren

Ceda El PasoEl Regreso

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