MALDITO EL DÍA QUE APARECISTE

Maldito sea el día que de nuevo apareciste, para robarme tantos meses de mi vida. Secándome por dentro hasta dejarme completamente vacío, por el simple hecho de darle algún sentido a tu decadente y decrepita vida.

Éstas son mis últimas palabras que para tí yo escribo, porque si no mereciste ni una sola de las que en éste tiempo te dediqué,  menos aún aquellas cuando tan sólo eras un recuerdo. No eres más que una canalla, utilizando a otras para tu propia dispensa de tu propio egoísmo personal.

Éste es el legado que me has dejado y si un día te topas con tu propia dígnidad,
espero seas capaz de sentir al menos, un poco de consideración, una demostración de profunda compasión y sobre todo un mínimo de una delicada piedad.

Iván A.

CASTIGO AGONIZANTE

Maldito el día que volvisteMi Ebook

 

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