LA DESPEDIDA DEL HOMBRE SIN NOMBRE

Se acaba el tiempo, lo sé. Es algo que se siente, que se intuye. Es como ver la luz de la vida fundiéndose poco a poco hasta quedar a oscuras, siendo imposible imaginar algún atisbo de futuro…

Porque ya no existe, porque ya no hay ninguna posible esperanza… por no quedar, absolutamente nada. Y es por eso por lo que yo ya sé, que prácticamente ya estoy muerto y ni siquiera os dais ni cuenta.

Incapaces de ver lo que siento, exhalo mi último aliento, sin tener nada en que creer… sin tener a nadie en quien confiar. Mi última lección ya la aprendí, la pesada loza de ésta ingrata vida, en la que algunos vivieron, una eterna y profunda soledad.

Iván A.

El hombre sin nombre

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